Espaguetis con Gambas y Champiñones al Ajillo
Ingredientes:
300 g de gambas peladas
6 champiñones
5 dientes de ajo
Recetas propias, de mi familia o recogidas de por ahí, para saborear, paladear, degustar y disfrutar de los placeres que ofrece la vida culinaria
Espaguetis con Gambas y Champiñones al Ajillo
https://www.sanpellegrino.com/es/sparkling-drinks/recetas/sopa-pescado
cocina pobre italiana
Con el pescado que se tenga a mano
https://www.sanpellegrino.com/es/sparkling-drinks/recetas/panzanella
la ensalada italiana más conocida
Pomodori secco
almendra
albahaca
AOVE
pimienta
Se pone todo en la thermomix, se tritura y se bate. Rectificamos de sal y listo
Ingredientes
Harina
Sal
Huevo
Pan rallado
Salmon ahumado
Mozzarella
Albahaca fresca
Berenjena
Aceite
Cortamos una berenjena grande a lo largo y las ponemos con agua y sal una media hora .
Ponemos en un plato harina,en otro huevos y en otro pan rallado.
Ponemos una lamina de la berenjena y le ponemos salmon ahumado,queso mozzarella y Albahaca fresca tapamos con otra y la pasamos por harina, huevo y pan rallado
Ponemos a freír en abundante aceite.
Sofreimos dos ajos en aceite de Oliva
Añadimos la Carne de langosta . Unas Vueltas y añadimos tomate natural troceado.
Se déjà unos minutos y un chorreon de vino Blanco Seco. Reducimos y listo
Los spaghetti al dente. Se echa la salsa y se adorna con las patas de langosta
Riquísimo
https://www.caceroladas.com/2020/05/albondigas-de-garbanzos-receta-facil-y.html
https://www.todosacomer.net/recetas/entrantes-aperitivos/como-preparar-falafel-o-albondigas-de-garbanzos varias recetas con garbanzos
coloca los garbanzos en un bol y cúbrelos de agua. Déjalos hidratando entre 8 y 12 horas.
– Transcurrido ese tiempo, escurre los garbanzos y échalos en el accesorio picador de la batidora.
– Añade las especias (el comino, el anís, la nuez moscada y la ralladura de lima) y salpimienta al gusto. Incorpora también los dientes de ajo y la cebolla cortada en cuartos.
– Tritura la mezcla hasta que quede con una textura migosa.
– Pasa la mezcla a un bol y ve añadiendo cucharaditas de huevo batido y mezclando hasta obtener una mezcla que amalgame, es decir, que te permita formar bolitas sin dificultad. Te harán falta, aproximadamente, 6 cucharaditas de huevo batido.
– Forma 12 bolitas con la masa y rebózalas en harina de garbanzos. Para que la mezcla no se pegue en las manos, úntalas en harina de garbanzos. No compactes en exceso las albóndigas de garbanzos para que no queden secas.
– Pon a calentar un cazo o sartén honda con abundante aceite de oliva y, cuando el aceite esté caliente, fríe las albóndigas de garbanzos hasta que queden bien doradas. Es importante freírlas bien ya que es la única cocción que van a tener los garbanzos.
– Una vez listas, colócalas en un plato con papel absorbente en la base para que eliminen el exceso de aceite.
– Puedes acompañarlas de una salsa de queso, de salsa de yogur o de tahini, que le aportarán un toque de jugosidad muy interesante.
Lavamos los garbanzos en agua caliente y los escurrimos bien. Pasamos por la batidora los garbanzos con el perejil, colocamos la masa en una terrina y añadimos los demás ingredientes: el huevo, la sal, la pimienta, el ajo, el pan rallado, la levadura y el aceite. Lo mezclamos todo hasta obtener una pasta homogénea y compacta.
Con la punta de los dedos humedecidos vamos haciendo bolitas y freímos en una sartén con abundante aceite y muy caliente
https://okdiario.com/recetas/albondigas-garbanzos-zanahoria-3155528
Estas albóndigas de garbanzos y zanahorias pueden hornearse o freírse y añadirse a guisos, sopas, estofados o solas acompañadas de una buena ensalada verde o salsa de tomate casera. Quedan riquísimas, crujientes y tentadoras.

Receta de mis amigas venecianas
Brut
nata
licor al gusto
Puede sustituirse por sorbete de limón
Batir y mezclar. Servir inmediatamente
https://masestarvital.com/2022/02/13/sgroppino-el-coctel-de-postre-italiano/
Otra:
Ingredientes (para cuatro)
Preparación 1
Preparación 2
Pasta, y mucho más en videos rápidos y fáciles
300g espagueti
100gr bacón
parmesano
mantequilla
aceite de oliva virgen
un poco de nata líquida
1 huevo
sal y pimienta negra molida
Hervimos los espagueti al dente
Preparamos la salsa en una sartén con el resto de los ingredientes y mezclamos.
Se sirven y se espolvorean con parmesano rallado
receta de YouTube
Ingredientes 4 personas:
1. Prepara la base de la salsa:
Coge tres huevos y separa sus yemas. Puedes hacerlo cascando los huevos por la mitad, haciendo saltar con cuidado la yema de una mitad de la cáscara hacia la otra, mientras va perdiendo por el camino la clara. Deposita las yemas en un bol. Bate las yemas. Añade queso abundante. Preferentemente parmesano o grana padano. Algunos cocineros utilizan dos yemas y un huevo entero.
2. Crea una crema de queso y huevo:
Remueve el queso junto a las yemas, que se forme una pasta dorada espesa. Súmale la pimienta negra con generosidad. Aquí tienes la fuerza de tu carbonara.
3. Fríe la panceta:
Corta la panceta curada. Debes hacerlo en trozos pequeños y que contengan su grasa. Fríelos en una sartén con un chorro de aceite de oliva virgen pero sin pasarte. Recuerda que la propia panceta dejará parte de su grasa. Este punto es importante: necesitas encontrar el equilibrio idóneo para que el aceite aromatice lo suficiente los espaguetis pero sin excederte de grasa. La panceta debe quedar muy hecha.
4. Prepara los espaguetis:
Cuece los espaguetis en una olla con abundante agua. Tienen que quedar al dente o habrás fracasado antes de empezar. Al colarlos, reserva un poco de su caldo.
5. El mantecado:
Este paso es fundamental y el verdadero arte, si quieres que te salgan cremosos y auténticos carbonara. Añade los espaguetis a la sartén, y rehógalos juntos a la panceta, y prueba el punto de sal. Al cabo de unos minutos, échale un poco del caldo de la pasta. No mucho: solo lo suficiente para cuajar una salsita.
Con una cuchara de palo, y con un movimiento circular desde el centro de los espaguetis, inicia un pequeño remolino, enérgico pero uniforme. Los italianos llaman a esta operación el mantecato y es muy útil para muchas recetas de pasta que lleven queso como ingrediente principal. En este caso es una emulsión del caldo junto a la grasa de la panceta. Otra variante es hacer el mantecado con la panceta retirada, que se añade al final.
6. La salsa carbonara auténtica:
Cuando veas que empiezan a obtener la cremosidad necesaria, cierra el fuego de la sartén. No debe quedar deslavado o demasiado líquido, tampoco demasiado seco. Espera un minuto, que los espaguetis pierdan su calor.
Añade las yemas del huevo junto al queso y la pimienta (puedes acompañarlo de un poquito de caldo para que se diluya más rápido). Remueve otra vez desde el centro de los espaguetis con un movimiento uniforme. Es importante que el calor haya bajado lo suficiente porque si no se cuajará el huevo y se echará a perder la salsa. Puedes añadir si lo requiere un poco más de caldo para que obtenga mejor consistencia.
Al principio no es fácil, es saber encontrar los puntos exactos, entre el calor suficiente, la yema de huevo sin cuajarse, el líquido necesario, el movimiento, y el mantecado resultante. Servir inmediatamente.
Cómo se hace la salsa carbonara original:
Para conseguir una cremosidad cercana a la nata, se necesita la yema de huevo batida, un queso con carácter y un poco del caldo de los mismos espaguetis. En esta receta os explicamos paso a paso cómo conseguir una carbonara auténtica mediante el mantecato.
Las berenjenas a la parmesana se montan de forma muy parecida a una lasaña. En vez de utilizar placas de pasta aquí las berenjenas cortadas en láminas edifican el invento. Es importante utilizar una salsa de tomate buena y que este no salga, si la haces casera, acuosa, sino más bien concentrada. El tomate usado debe ser lo más maduro posible, tipo rama o pera. Lo mismo ocurre con el suero que suelta la mozzarella fresca: hay que escurrirlo bien. Algunos cocineros, como Jordi Cruz, mezclan un concentrado de tomate o frito de bote con los tomates frescos para obtener una salsa más contundente. Acuérdate de purgar las berenjenas con sal y un peso encima para que pierdan su amargor. Según el maestro, se pela la piel de las berenjenas o no. Vigila con las cantidades de queso que echas para que el resultado final no sea demasiado grasiento. Las berenjenas mejor cortarlas en láminas de un centímetro para que tengan más consistencia. En Italia suelen rebozar la verdura (con harina y huevo), pero si no lo haces siguen teniendo mucho sabor y es menos calórico. Como ocurre con la lasaña, es mejor que el recipiente del horno sea cuadrado para poder elaborar unos pisos más compactos.
Puedes emplear un bote de tomate frito ecológico o hacerlo tú, o combinar ambos. Si lo haces: en una sartén amplia pon a pochar una o media cebolla. Cuando esté hecha y algo dorada, añade los tomates picados (entre 4 o 5). Echa un hilito de agua para que se guisen bien. Tenlos a fuego medio, que haga chup chup, hasta que la salsa quede bien concentrada. Corrige el punto de sal, y echa un poco de azúcar si está muy ácido. Al terminar, añade unos trocitos de hojas de albahaca fresca para que se aromatice la salsa.
Lava las berenjenas. Desecha sus extremos. Córtalas en láminas alargadas o en rodajas, en función de cómo vaya a ser el recipiente en el que montarás la lasaña. Ponlas en un colador con sal gorda y sobre una olla. Necesitarán peso: pon un trapo o papel de cocina sobre ellas y algo que ejerza presión. Al cabo de unos 40 minutos habrán soltado un líquido marrón. Lávalas con agua entonces. Sécalas bien con papel cocina. Fríe cada una de las láminas en una sartén con abundante aceite de oliva caliente. Deben quedar medio hechas (después terminarán de hacerse en el horno). Vuelve a pasar las berenjenas fritas por papel cocina para que se desprendan del aceite.
En la base del recipiente de horno esparce salsa de tomate para que no se peguen las berenjenas. Monta el primer piso con ellas: disponlas de modo que sus extremos estén unos encima de otros para que sea más firme la unión. Echa por encima salsa de tomate, el parmesano rallado y trocitos de la mozzarella o burrata bien escurridos. Monta encima otro piso de láminas de berenjena. Vuelve a repetir la operación anterior: queso y tomate. Cierra el último piso con más berenjena, abundante tomate por encima y queso rallado. Llévalo al horno y tenlo a 180 grados entre 30 y 40 minutos. Servir caliente o a temperatura ambiente.